Cuando decidimos crear Son de Arrieiro, lo hicimos con una idea muy clara: queríamos que cada botella contara una historia auténtica, conectada con la tierra, el clima, las uvas y las manos que las cultivan. Y para lograrlo, sabíamos que la sostenibilidad no podía ser una opción, sino un compromiso.
Hoy queremos compartir contigo cómo entendemos la elaboración de vinos ecológicos y sostenibles desde nuestro rincón en el Ribeiro, en Galicia. Porque para nosotros, respetar el vino empieza por respetar el viñedo.
Agricultura sin artificios
En nuestras viñas no utilizamos herbicidas, pesticidas ni productos de síntesis. Creemos en una viticultura respetuosa, que convive con la biodiversidad y se adapta a los ritmos naturales.
Usamos cubierta vegetal para proteger el suelo y enriquecer su vida microbiana.
Trabajamos con abonos orgánicos, devolviendo a la tierra lo que nos da.
Realizamos las labores a mano, cuidando cada planta con mimo y conocimiento.
Al eliminar los tratamientos agresivos, las uvas reflejan de forma más pura su origen. Cada racimo cuenta la verdad del año, del clima, del suelo… y eso se nota en el vino.
Uvas sanas, vinos sinceros
Sabemos que no hay buen vino sin buena uva. Por eso ponemos todo el esfuerzo en obtener una materia prima de máxima calidad, sin intervenciones químicas que maquillen su personalidad.
Vendimiamos a mano, en el momento justo de madurez. La selección es minuciosa: solo las uvas sanas y equilibradas pasan a formar parte de nuestros vinos. Es un trabajo exigente, pero creemos firmemente en que el resultado lo justifica.
Trabajar de este modo nos permite reducir al mínimo la necesidad de correcciones o aditivos durante la vinificación. Nuestra filosofía es intervenir lo justo para no estorbar.
En bodega: mínima intervención
El respeto no se acaba en la viña. En bodega, buscamos que el vino fermente con sus propias levaduras, que evolucione a su ritmo y que conserve toda la expresión del terruño.
No clarificamos con productos de origen animal ni utilizamos procesos invasivos. Preferimos tiempos lentos, decisiones meditadas y vinos que hablen por sí solos.
Además, utilizamos materiales que minimizan la huella ambiental: botellas ligeras, etiquetado local, cajas recicladas… porque cada detalle cuenta.
Compromiso con el entorno
Nuestro proyecto se enmarca en una zona de enorme valor natural: el Ribeiro, con sus terrazas, bosques autóctonos, fuentes y pendientes. Sentimos que elaboramos vino no solo para quien lo bebe, sino para cuidar el entorno que lo hace posible.
Participamos en redes locales, promovemos la economía circular y colaboramos con otros productores que comparten nuestra visión. También apostamos por el enoturismo responsable, donde los visitantes pueden conocer la viña de cerca, entender el proceso y reconectar con la tierra.
Sostenibilidad, más allá de la etiqueta
Para nosotros, “ecológico” no es una moda ni una estrategia de marketing. Es un modo de vida que atraviesa todo el proyecto: desde cómo plantamos hasta cómo comunicamos.
Sabemos que hacer vino así no es lo más fácil, ni lo más rentable a corto plazo. Pero es el camino que hemos elegido porque creemos en él. Y porque queremos dejar un legado en la tierra, no una huella.
Visítanos
Si quieres conocer más sobre nuestros vinos ecológicos y sostenibles, visitar nuestros viñedos o descubrir nuestra filosofía de trabajo, te invitamos a entrar en nuestra web:
Allí encontrarás toda la información sobre nuestras elaboraciones, nuestras raíces y cómo puedes formar parte de este viaje honesto y apasionado por el vino. Brindamos por un futuro con alma, conciencia… y una copa llena de verdad.




